Philippe Jeantot, regatista oceánico francés, tras ganar dos veces la única regata de vuelta al mundo que existía, y que se conformaba en cuatro etapas denominándose BOC Challenge, decidió organizar una vuelta al mundo pero sin escalas y sin asistencias. El 26 de noviembre de 1989 salió del puerto francés de Le Sables d’Olonne la primera edición de una regata a la que denominaron Vendée Globe y que se convertiría en la que es sin duda la mejor regata del mundo.
El nombre de la regata se deriva del apoyo incondicional que recibió de la región de Vendée, situada en la costa francesa del Golfo de Gascoña muy cerca de La Rochelle. Región donde se ubica la ciudad de Le Sables d’Olonne, una población de unos 40.000 habitantes, con dos desarrollos industriales opuestos pero a la vez complementarios como son el mar y el campo.
La marca de productos de alimentación, Sodebo, muy especializada en la producción de diversas gamas «take away» de sándwich, pizzas y ensaladas, estuvo desde la primera edición apoyando la regata. Es curiosa la relación de Sodebo con la ciudad de Le Sables d’Olonne, ya que fue una familia del pueblo la que empezó a vender bocadillos de mucha calidad y que poco a poco su fama llego hasta el mismísimo París.
Según nos manifestó Patricia Brochard, actual vicepresidenta de la compañía e hija del fundador, «patrocinar con nuestra marca Sodebo a la regata ha sido uno de los mayores aciertos en la estrategia de marketing para asegurarnos el crecimiento y consolidación de la compañía». En la actualidad acaban de abrir una nueva fábrica en los Estados Unidos dedicada en exclusiva en abastecer el mercado USA.
Sodebo aporta el 40% del presupuesto de la regata, cifrado en unos seis millones de euros, siendo el resto para las dos administraciones y otros partners.
La Vendée Globe, es el acontecimiento deportivo más importante de Francia muy por delante de otras especialidades incluidas el fútbol y el rugby. Con una periodicidad de 4 años, en Le Sables d’Olonne la salida llega a alcanzar el millón de visitantes de todo tipo, tanto de turismo náutico, como «off-road» y de caravanas. Todo un ejemplo de cómo se deben desarrollar y regir la colaboración entre particulares e instituciones.
En el apartado de marketing, la Vendée Globe es de por sí toda una escuela de negocios relacionadas con estas actividades. El patrocinio de los barcos abarca todo el espectro de marcas de consumo desde el lujo (Hugo Boss), hasta del producto que el gran público consume a diario, bien sea de alimentación (MaÎtre Coq – pollo), de bricolaje (PRB). A los que hay que unir empresas de alta tecnología (seguridad y defensa) como Safran que encuentra en esta regata un soporte de expansión y conocimiento de marca a nivel mundial, a los que se une la banca (Edmond de Rothschild y Banque Populaire), o bien ONG que encuentran en la globalización de la propia regata el mejor medio para difundir sus cometidos y propósitos (Initiatives Coeur).
Y de los resultados mediáticos ya ni hablemos, los resultados son espectaculares, con cifras que se codean con las de los juegos olímpicos o el mundial de fútbol. En las redes sociales mantiene fija, entre llegada de la séptima edición y salida de la octava, una cuota fija de 25.052 seguidores en Twiter, de 85.206 fans en Facebook, son 222 los abonados al servicio de fotografías y los vídeos reproducidos llegan a los 30.5 millones.
Desde sus orígenes la Vendée Globe, adopto unos barcos que debían construirse con los parámetros siguientes: 18.28 metros de eslora (60 pies), y 4.50 de calado y aparejo a tope de palo por supuesto monocascos, la clase IMOCA había nacido, aunque su lanzamiento oficial como clase no se realizo hasta 1991, y solo después de 3 ediciones de la regata recibió el reconocimiento oficial de la ISAF, ahora denominada Sail.
Desde la primera edición, los barcos no han dejado de evolucionar, pero con un reglamento muy estricto con el objetivo de proteger a los armadores, para que la inevitable carrera de armamentos (la evolución es muy difícil de parar), y la aplicación de las nuevas tecnologías, beneficiasen a unos pocos y perjudicaran a la mayoría.
Pero en estos dos últimos años, la clase ha dado el paso más importante en cuanto a evolución desde que existe, ya que ha permitido el uso de los foils en sus orzas de deriva.
Historia
(1989–1990). 13 barcos en línea de salida, de los que tan solo llegaron 7, 3 fueron eliminados y otros 3 se tuvieron que retirar. El primer triunfador fue Titán Lamazou con el «Ecuriel de Aquitanie», empleando en la regata 109 días
(1992 – 1993). Conto con 14 barcos, de los cuales 6 se retiraron y uno fue eliminado. El triunfo fue para Alain Gautier con «Baggage Superior», empleando 110 días. En esta segunda edición se inscribe el primer regatista español, Jose Luis de Ugarte con el «BBK», y todavía permanece en nuestra retina aquellas últimas millas de navegación con las velas hechas girones logrando cruzar la línea de llegada tras 134 días.
(1996 – 1997). Una de las mas importantes de la historia de la Vendée Globe, por ser la primera vez que tomaban la salida dos mujeres, por ser la edición en la que se construye un barco en fibra de carbono y con mástil ala rotatorio y por ser la más trágica. Contó con una participación de 16 patrones, siendo la victoria para Christopher Augin con el «Geodis», empleando 113 días. De las dos mujeres inscritas, Catherine Chabaud finaliza en sexta posición, toda una hazaña para la época, mientras que Isabelle Autissier se tuvo que retirar conjuntamente con 6 barcos más.
Este año se presentó el nuevo barco del que se han derivado los actuales IMOCA, casco de carbono como si fuese una tabla de surf, con una cabina en el centro, nuevo mástil ala giratorio, dos outrigers. El nombre fue «Aquitanie Innovations» y el patrón, Ives Parlier, que se tuvo que retirar. También fue la edición del vuelco del barco del británico Tony Bullimore, que permaneció 3 días en su interior volcado esperando el rescate que realizo la marina Australiana y cuyos elevados costes le costaron una interpelación parlamentaria al primer ministro.
Esta edición está marcada también por la tragedia ya que el navegante británico Gerry Roufs desaparecido con su IMOCA 60 «Groupe LG2», siendo este hecho la única vez que ha ocurrido en las 7 ediciones.
(2000 – 2001). Victoria de Michel Desjoyeaux -la primera- con un final de infarto con la segunda clasificada que no fue otra que la gran Ellen MacArthur, la diferencia entre los dos barcos después de 24.000 millas de recorrido fue de tan solo 23 horas. El vencedor empleo 93 días. Tomaron la salida 24 barcos, llegaron 15, se eliminaron 3 y se retiraron 6. Segunda participación española, el turno fue para Javier Sansó con el «Old Spice», se retiro en Australia con el timón roto.
(2004 – 2005). Fue la primera vez que acudí a presenciar en directo una salida de la Vendée Globe en Les Sables d’Olonne, acompañado de Dury Alonso y entonces conocí a una «chavalita» llamada Sam Davies que se estaba dando a conocer de la mano de Ocean Events, empresa de Mark Turner. Desde entonces no he faltado a ninguna salida.
20 barcos, 13 llegados, 2 eliminados y 5 retirados. Victoria para Vicent Riou con su «PRB» que empleó 87 días.
2008 – 2009. Segunda victoria de Michel Desjoyeaux con el «Foncia», tras 84 días de regata. El único que ha conseguido dos victorias en la historia. Salieron 29 y llegaron 11. 18 se tuvieron que retirar. Las razones de tamaña escabechina quizás fue el nuevo modelo de mástiles con crucetas. Los outrigers se abandonan excepto Desjoyeaux que seguía siendo fiel a los mismos.
(2012 – 2013). Victoria de Françoise Gabart, con el «Foncia» con récord de días invertidos incluido. Tan solo fueron 78 los que Gabart permaneció a bordo en su recorrido de ida y vuelta a Le Sables d’Olonne. 19 barcos, 11 llegados, 1 eliminado y 8 retirados. Tercera participación española y segunda para Javier Sansó con el «Acciona» que con su tecnología verde a bordo, volcó por rotura de la quilla a la altura de Azores a falta tan solo de dos, tres días para finalizar.
¿Un posible patrón español en esta octava edición? Sería la cuarta y esperamos que se cumpla, el elegido y oficialmente inscrito es Didac Costa y el barco el antiguo «King Fisher» de Ellen MacArthur y que navego la pasada edición de la BWR como «Pharmaton».
El equipo está listo para empezar (el job-list para el primer mes ya está hecho), Didac se entrena por ahora en Fígaro en el CEM de la Grand Motte. Con la FNOB se llego a un principio de acuerdo para el alquiler del barco que incluye una colaboración con sus diferentes proyectos educativo, científico, etc. con los que Didac colaboro muy activamente en la última BWR y una inversión en el barco para optimizarlo y que siga siendo competitivo. Ahora solo falta concretar el patrocinio a finales de Marzo.
¿Llegarán a tiempo?, ¿lo conseguirán?, estas son las preguntas del millón.
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