Casi media flota en el Atlántico. Después de 64 días de vuelta al mundo a vela en A Dos, tres IMOCA 60 navegan en aguas meridionales atlánticas, y el resto de la flota por el Pacifico sur hacia cabo Hornos.
El líder “Cheminées Poujolat” se encuentra a unas 1.500 millas de cruzar el Ecuador hacia el hemisferio norte. Y tras lidiar el paso de las dos altas presiones el anticiclón al este de Argentina y el de Santa Helena, a unas 900 millas de las costas de Brasil, los vientos les serán favorables durante todo el recorrido desde el trópico de Capricornio hasta la zona ecuatorial; aunque Bernard y Jam saben que en algún momento podrá haber algún cambio hasta que entren de lleno en los alisios del hemisferio sur.
Respecto al segundo “Neutrogena”, el “Cheminées Poujolat” sigue manteniendo una ventaja superior a mil millas, en el último parte de posiciones de la BWR, a las 05:00 ÇUTC de hoy (5 de marzo de 2015) es de 1.266,7 millas náuticas. Y sobre el tercero “GAES” es de 1.355,1 millas.
Los García a 800 millas de Hornos. A bordo del IMOCA 60 “We Are Water” los hermanos García marcan el dividendo de la flota BWR cuando están a unas 800 millas del paso por cabo Hornos. Y que en cuestión de horas serán alcanzados por una fuerte borrasca que se desplaza hacia el este.
A popa del “We Are Water”, en quinta posición se sitúa el “One Planet” a 147 millas del velero de los hermanos García. Y descolgados de estos dos, en sexta posición el “Renault Captur”, a 704 millas; y en la cola de la flota tienen al “Spirit of Hungary” a 2.280 millas.
Lo dicho, los hermanos García se sitúan en el meridiano de los veleros IMOCA 60 que siguen en regata hacia Barcelona.
Bluff, para no olvidar. Fue parada obligada para el IMOCA 60 “Spirit of Hungary”, donde han podido reparar muchas cosas en pocos días. Y que han logrado con la ayuda de los estibadores del puerto, del tío de Conrad Colman, un espontaneo matrimonio húngaro, y más voluntarios.
“… dos días muy intensos de reparaciones en el barco en Bluff –Conrad Colman, co-patrón del Spirit of Hungary-. Levantamos el barco la mañana después de llegar y sacamos el soporte de la quilla y reemplazamos el perno roto y su gemelo. Este fue un día muy impresionante porque levantamos el barco con una grúa de 100 toneladas que está diseñada para “cargar contenedores en barcos”. Es evidente que unas pocas toneladas de carbono no le hicieron sudar. Estábamos hábilmente asistidos por los estibadores del puerto del Sur que estaban siempre listos para correr con carretillas elevadoras o maniobrar la grúa con mano delicada. El equipo fue excelente y Nandor y yo estamos muy agradecidos por su ayuda y buen humor cuando estábamos tratando de salvar nuestra regata.
De lo contrario no habríamos podido sustituir los carros problemáticos en el carril de la vela mayor, parchear y reforzar la vela mayor, hacer nuevos sables para Solent / J2, sustituir la veleta, fijar las puertas, reparar la antena de satélite del Fleet ¡e incluso tener tiempo para una ducha y un afeitado! En estas horas de necesidad fue genial poder sentir el calor de nuestra comunidad. Mi tío Gray nos proporcionó apoyo logístico, muy necesario. Y nos quedamos gratamente sorprendidos por una pareja húngara que apareció poco después de nuestra llegada a recoger nuestra ropa, que nos devolvieron limpia y fresca ¡junto con un pan briche recién horneado al estilo húngaro! ¡Muchas gracias Judith!
El “Spirit of Hungary” dejo el puerto neozelandés de Bluff el pasado 27 de febrero tras realizar todas las reparaciones posibles para volver a reincorporarse de nuevo a la regata BWR.
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